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Juegos para el coche que solo necesitan palabras

De viaje

Juegos para el coche que solo necesitan palabras

Cuatro horas de carretera, los niños preguntando “¿cuánto falta?” y la batería del teléfono en las últimas. Estos nueve juegos para el coche no necesitan pantallas ni nada en las manos, así que también puede jugar quien conduce. Para cada uno, desde qué edad funciona.

5 min de lectura

Jugar la palabra del día

Antes de arrancar

Los mejores juegos para el coche (o para el auto, o para el carro, según dónde leas esto) tienen tres cosas en común: no necesitan material, se juegan solo con la voz y se pueden parar en cualquier momento, cuando llega una rotonda o se acerca la salida. Todos los de esta lista cumplen las tres.

Y una regla de oro: quien conduce juega solo de palabra y sin apartar la vista de la carretera. Nada de mirar papeles ni pantallas.

1. Veo veo

Desde los 3 años. El clásico de los viajes. “Veo, veo. ¿Qué ves? Una cosita. ¿Y qué cosita es? Empieza por la letra…”. En el coche tiene un reto añadido: lo que se ve cambia a toda velocidad, así que hay que elegir cosas que duren, como una montaña al fondo, el color del coche de delante o algo dentro del propio coche.

2. Las matrículas

Desde los 8 años. Se eligen las tres letras de la matrícula del coche de delante, por ejemplo B, C y D, y gana quien encuentre antes una palabra que las lleve en ese mismo orden, como bocadillo. Hay letras que lo ponen muy difícil, y ahí está la gracia. Una variante más sencilla para los pequeños: sumar los números de la matrícula.

3. Frío o caliente con una palabra

Desde los 6 años. Alguien piensa una palabra y no la dice. Los demás van proponiendo palabras, y quien la pensó contesta “frío”, “tibio”, “caliente” o “¡te quemas!”, según lo cerca que estén de la secreta por su significado. Quien la acierta piensa la siguiente. Es perfecto para el coche porque quien conduce puede pensar la palabra o adivinar sin perder de vista la carretera.

Así podría ir una partida si la palabra fuera gasolinera (los grados son solo un ejemplo):

  1. violonchelo2 °CGlacial: ni de lejos
  2. carretera46 °CTibio: ya estamos de viaje
  3. coche58 °CCálido: vamos dentro
  4. depósito74 °CCaliente: y se está vaciando
  5. surtidor89 °CTe quemas: la manguera ya está aquí
  6. gasolinera¡Encontrada!

Este juego tiene una versión en el teléfono, con una palabra secreta nueva cada día, la misma para todos. Es para los pasajeros, claro. Si vas de copiloto, prueba ahora:

Pruébalo ahora: ¿cuál es tu primera palabra?

Tu palabra va directa a la partida de hoy.

4. Me voy de viaje y en la maleta llevo…

Desde los 5 años. El primero dice: “Me voy de viaje y en la maleta llevo un bañador”. El siguiente repite y añade algo: “Me voy de viaje y en la maleta llevo un bañador y una toalla”. Y así, cada vez una cosa más. Quien se olvida de algo o cambia el orden queda fuera. Es un juego de memoria estupendo, y las maletas acaban llenas de cosas absurdas.

5. Palabras encadenadas

Desde los 7 años. Cada palabra empieza por la última sílaba de la anterior: mesa, sapo, pozo, zorro… Con los más pequeños, mejor por la última letra. Tienes las reglas y varias variantes en palabras encadenadas, entre ellas una de geografía que en el coche funciona de maravilla.

6. El Stop

Desde los 8 años. Conocido como Stop, tutti frutti o basta, según el país. Una persona recita el abecedario en silencio, otra dice “¡stop!”, y la letra en la que se ha parado es la del turno. Con esa letra, cada uno tiene que decir un nombre, un país o una ciudad, un animal, una fruta y una cosa. En el coche se juega de viva voz: gana la ronda quien completa antes todas las categorías.

7. Veinte preguntas

Desde los 6 años. Alguien piensa en un animal, un objeto o un personaje. Los demás tienen veinte preguntas de sí o no para adivinarlo: “¿Es más grande que el coche?”, “¿Vive en el agua?”. Si nadie lo acierta en veinte preguntas, gana quien lo pensó.

8. El cuento por turnos

Desde los 4 años. Alguien empieza una historia con una frase: “Había una vez un camionero que llevaba una carga muy rara…”. El siguiente añade otra frase, y así, por turnos. Cuanto más disparatado, mejor. Un truco: cada uno tiene que meter en su frase algo que se vea por la ventanilla.

9. ¿Qué prefieres?

Desde los 4 años. Preguntas con dos opciones, a cuál más divertida: “¿Qué prefieres, volar o ser invisible?”, “¿Comer solo helado toda la vida o no volver a probarlo?”. No hay respuestas buenas ni malas, y dan para conversaciones larguísimas.

Consejos para un viaje largo

  • Alterna los juegos. Uno de memoria, uno de risa, uno tranquilo. Así no se agota ninguno.
  • Para a descansar. Las paradas son tan importantes para los conductores como para los niños.
  • Deja ratos de silencio. No hace falta llenar cada kilómetro. A veces el mejor juego es mirar por la ventanilla.
  • Guarda uno para el final. Cuando quedan veinte minutos y todo el mundo está cansado, un juego nuevo es un salvavidas.

Si quieres conocer a fondo el juego de la temperatura, aquí lo tienes paso a paso: el frío o caliente con palabras. Y si el viaje es para ir a ver a los abuelos, quizá te interesen estos juegos para abuelos y nietos.

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